Cuando no sé qué siento: desconexión emocional y cómo volver al cuerpo

Figura humana hecha de cables con un enchufe USB iluminando el pecho, simbolizando la desconexión emocional y la necesidad de volver al cuerpo

Hay momentos en los que, si alguien te pregunta “¿cómo estás?”, te quedas en blanco. No sabes qué contestar. Sabes que estás cansada/o, que algo no va bien, pero te cuesta ponerle nombre. Esa sensación de vivir más en la cabeza que en el cuerpo es una forma de desconexión emocional.

En este contexto, hablar de desconexión emocional y cómo volver al cuerpo es hablar de un camino de vuelta hacia ti misma/o: dejar de vivir en piloto automático, recuperar la sensibilidad hacia lo que sientes y reaprender a escuchar tu cuerpo como una brújula.

En este artículo vamos a explorar qué es la desconexión emocional, cuáles son sus señales, y diferentes formas de desconexión emocional como volver al cuerpo poco a poco, sin forzarte y sin desbordarte.

“No sé qué siento”: qué es la desconexión emocional

Vivir en piloto automático

La desconexión emocional suele sentirse así:

  • Te levantas, trabajas, cumples, te acuestas… y vuelta a empezar.
  • Te cuesta disfrutar de lo que antes te hacía ilusión.
  • Sabes lo que “toca hacer”, pero no sabes muy bien qué necesitas.

No es que no tengas emociones, es que las has ido apagando o tapando para poder seguir adelante. Y en ese proceso has perdido contacto con lo que pasa dentro de ti.

La desconexión emocional como defensa

Es importante entender que muchas veces la desconexión no es un fallo, sino una defensa que en su momento tuvo sentido:

  • Quizá hubo situaciones dolorosas en las que sentir era demasiado.
  • Quizá no había espacio seguro para expresar lo que te pasaba.
  • Quizá aprendiste que “lo mejor era seguir como si nada”.

En esas circunstancias, apagar el volumen de tus emociones fue una forma de protegerte. El problema surge cuando esa estrategia se queda fija y ya no puedes apagarla ni aunque quieras. Ahí aparece la necesidad de desconexión emocional y cómo volver al cuerpo de una manera nueva, más segura.

Señales habituales de desconexión emocional

Algunas pistas de que podrías estar desconectada/o emocionalmente:

  • Te cuesta poner nombre a lo que sientes (solo dices “bien” o “mal”).
  • Tienes facilidad para hablar de lo que piensan los demás, pero no de ti.
  • Tomas decisiones desde la cabeza y luego tu cuerpo protesta (insomnio, tensión, dolores).
  • Hay una sensación de vacío o de “no saber quién soy ni qué quiero”.

Reconocer estas señales es el primer paso de desconexión emocional para volver al cuerpo: hacer consciente algo que quizá llevas años normalizando.

El cuerpo como puerta de entrada a las emociones

Las sensaciones físicas como mapa interno

Antes de tener una palabra, toda emoción pasa por el cuerpo:

  • La tristeza pesa.
  • La rabia calienta.
  • El miedo acelera.
  • La alegría expande.

Cuando estás desconectada/o, es habitual vivir solo “del cuello para arriba” y no prestar atención a estas señales. Por eso, una parte esencial de desconexión emocional y cómo volver al cuerpo consiste en entrenar la escucha de sensaciones físicas sencillas: respiración, temperatura, tensión, postura…

Bloqueo y miedo a sentir

No siempre es fácil. A veces, al intentar conectar con el cuerpo, aparecen:

  • Nudos en el estómago.
  • Opresión en el pecho.
  • Ganas de llorar sin saber por qué.

Es normal que esto dé miedo. Volver al cuerpo significa también encontrarte con cosas que llevabas tiempo evitando. En este proceso, el objetivo no es “abrirlo todo de golpe”, sino respetar tu ritmo y tu capacidad real de sostener lo que va apareciendo.

Del cuello hacia abajo: volver a habitar tu cuerpo

Un ejercicio sencillo puede ser preguntarte varias veces al día:

  • ¿Cómo está mi cuello?
  • ¿Cómo siento el pecho?
  • ¿Qué notas en el abdomen?
  • ¿Cómo tienes las manos y los pies?

No se trata de analizar, sino de notar. Ese gesto de atención es ya un movimiento de desconexion emocional y cómo volver al cuerpo: dejar de ignorarlo y empezar a habitarlo.

Desconexión emocional como volver al cuerpo en el día a día

Pausas de 1–2 minutos para parar

No necesitas una hora de meditación. Muchas veces, lo que más falta es una pequeña pausa consciente. Por ejemplo:

  • Parar 1–2 minutos entre tarea y tarea.
  • Sentarte, apoyar bien los pies en el suelo y notar la respiración.
  • Observar qué cambia en tu cuerpo cuando paras.

Esos minutos son una forma muy sencilla de desconexión emocional y cómo volver al cuerpo: le dices a tu sistema nervioso que no todo es correr, hacer y resolver.

Mini prácticas de conciencia corporal

Algunas ideas para añadir conciencia corporal a cosas que ya haces:

  • Cuando te duches, prestar atención al agua en la piel.
  • Cuando comas, notar los sabores, la textura, la velocidad con la que comes.
  • Cuando camines, sentir cómo apoyas cada pie, el movimiento de brazos y piernas.

No tienes que hacerlo perfecto. Basta con traer la atención un poco al cuerpo para que el mensaje de “estoy aquí, en mí” se vaya reforzando.

Movimiento amable: caminar, estirarte, yoga, danza

La desconexion emocional de cómo volver al cuerpo también pasa por el movimiento:

  • Pequeños estiramientos al levantarte.
  • Un paseo sin móvil, notando el entorno y tu paso.
  • Prácticas suaves como yoga, danza libre, taichí…

No se trata de rendimiento deportivo, sino de explorar tu cuerpo como lugar habitable, no solo como máquina que tiene que rendir.

Desconexion emocional como volver al cuerpo en terapia Gestalt

Traer el “aquí y ahora” a la sesión

En la terapia Gestalt, el foco no está solo en contar lo que pasó, sino en cómo lo estás viviendo ahora:

  • Qué notas en tu cuerpo mientras hablas.
  • Qué emociones asoman cuando cuentas algo.
  • Qué gestos, posturas o silencios aparecen.

Este trabajo en el “aquí y ahora” es una de las claves de desconexión emocional y cómo volver al cuerpo en el espacio terapéutico: tu experiencia presente se convierte en materia viva para trabajar.

Escuchar lo que el cuerpo ya sabe

Muchas personas llegan diciendo “no sé qué me pasa”, pero su cuerpo va dando información:

  • Una parte del cuerpo se tensa al hablar de cierto tema.
  • Aparecen ganas de llorar cuando se toca un recuerdo.
  • Surgen bloqueos al intentar decir ciertas frases.

El acompañamiento gestáltico ayuda a traducir esas señales: a poner palabras, a validar lo que aparece y a sostenerlo juntos. La desconexion emocional y cómo volver al cuerpo se realiza así de forma acompañada, no en soledad.

Integrar emoción, pensamiento y acción

El objetivo no es quedarse solo en sentir ni solo en entender, sino integrar:

  • Lo que piensas.
  • Lo que sientes.
  • Lo que haces.

A medida que avanzas en este proceso de desconexión emocional y cómo volver al cuerpo, se hace más fácil tomar decisiones coherentes con lo que realmente necesitas, no solo con lo que “deberías” hacer.

Volver a sentir sin desbordarte

Regular la intensidad del trabajo emocional

Uno de los miedos más frecuentes es:

«Si empiezo a sentir, me voy a romper»

Por eso es tan importante que el proceso de desconexión emocional y cómo volver al cuerpo sea gradual:

  • Ir poco a poco, tema a tema.
  • Respetar tus límites.
  • Parar o aflojar cuando es demasiado.

En terapia se cuida mucho este ritmo, para que poder sentir no se convierta en una experiencia de más sufrimiento, sino de mayor seguridad interna.

Espacios seguros dentro y fuera de terapia

Para recuperar la conexión emocional necesitas:

  • Un espacio interno: tratarte con menos juicio y más curiosidad.
  • Un espacio externo: personas y lugares donde puedas ser tú, sin máscaras.

El trabajo de desconexión emocional y cómo volver al cuerpo se alimenta de esos espacios: donde puedes decir “no sé qué me pasa”, “tengo miedo”, “estoy triste” y seguir siendo aceptada/o.

Dar pasos pequeños y sostenibles

A veces, los cambios más profundos empiezan con cosas aparentemente pequeñas:

  • Reconocer que hoy estás más sensible.
  • Permitir una lágrima donde antes la tragabas.
  • Decir “no me apetece” cuando algo te sienta mal.

Son señales de que la desconexion emocional y cómo volver al cuerpo ya está sucediendo: estás empezando a escucharte y a respetar lo que escuchas.

Cómo te acompañamos en Espacio Izari (Logroño)

En Espacio Izari, en Logroño, acompañamos procesos de desconexión emocional desde una mirada:

  • Humanista: centrada en la persona, en tu experiencia y en tu ritmo.
  • Gestáltica: trabajando el aquí y ahora, el cuerpo, la emoción y la relación.
  • Corporal y creativa: incorporando, cuando tiene sentido, movimiento, respiración y dinámicas que te ayuden a sentirte más en ti.

Si te reconoces en esta desconexion emocional y cómo volver al cuerpo, si sientes que hace tiempo que vives en piloto automático, quizás sea el momento de darte un espacio propio para ir volviendo a ti con acompañamiento y cuidado.

Preguntas frecuentes sobre desconexión emocional

1. ¿Qué significa exactamente desconexión emocional como volver al cuerpo?
La expresión desconexión emocional y cómo volver al cuerpo describe el proceso de pasar de vivir desconectada/o de lo que sientes (en piloto automático, solo en la cabeza) a recuperar poco a poco la sensibilidad hacia tus emociones a través del cuerpo: notar sensaciones, respiración, tensiones, necesidades… y darles un lugar.

2. ¿Es malo estar desconectado de mis emociones?
No es “malo”; muchas veces ha sido una forma de protegerte en momentos difíciles. El problema aparece cuando esa desconexión se mantiene tanto tiempo que ya no sabes qué quieres, qué necesitas o cómo estás. Recuperar conexión no es para culparte, sino para que puedas vivir de una forma más propia y menos automática.

3. ¿Puedo practicar desconexion emocional como volver al cuerpo sin ir a terapia?
Puedes empezar con gestos sencillos: pequeñas pausas, escuchar tu respiración, notar cómo está tu cuerpo varias veces al día. Eso ya es un trabajo de desconexión emocional y cómo volver al cuerpo. Si al hacerlo notas que aparece mucho malestar o que no sabes cómo manejar lo que surge, en ese punto puede ser muy útil contar con acompañamiento profesional.

4. ¿Cuál es la diferencia entre desconexión emocional y depresión?
Se pueden parecer en algunas cosas (falta de ganas, sensación de vacío), pero no son exactamente lo mismo. La desconexión emocional tiene más que ver con no saber qué sientes, con vivir “anestesiada/o”. La depresión incluye, además, otros síntomas como tristeza profunda, falta de energía intensa, desesperanza… En cualquier caso, si te preocupa, lo mejor es consultar con una profesional de la salud mental.

5. ¿No es peligroso volver a conectar con emociones que he evitado durante años?
Puede dar miedo, sí. Por eso es importante que la desconexión emocional y como volver al cuerpo se haga con cuidado y a tu ritmo, idealmente en un espacio terapéutico donde no estés sola/o con lo que aparece. La idea no es abrirlo todo de golpe, sino poder mirar lo que duele con apoyo, sin forzarte y sin revivirlo sin sentido.

6. ¿Cuánto tiempo tarda en notarse cambio cuando trabajo esto en terapia?
Depende mucho de tu historia, de tu momento vital y de cuánto tiempo llevas desconectada/o. Algunas personas notan cambios en su conciencia corporal y emocional en pocas sesiones; otras necesitan un proceso más largo. Lo importante no es ir rápido, sino que la desconexión emocional y cómo volver al cuerpo sea realmente sólida y sostenible para ti.

7. ¿Cómo puede ayudarme Espacio Izari concretamente?
En Espacio Izari (Logroño) podemos acompañarte en sesiones individuales (y, si lo necesitas, también en otros formatos) para:

  • Entender de dónde viene tu desconexión emocional.
  • Practicar juntos formas de volver al cuerpo de manera segura.
  • Explorar tus emociones con respeto y sin juicio.
  • Integrar estos cambios en tu vida cotidiana.

Si lo deseas, puedes dar el primer paso contactando con nosotras y empezar a abrir un espacio en el que tu cuerpo, tus emociones y tu historia tengan voz.

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