¿Qué es el conductismo? Definición sencilla y por qué sigue vigente
El conductismo es una forma de entender y trabajar con el comportamiento humano poniendo el foco en lo observable: lo que hacemos (conducta) en interacción con el contexto (estímulos antecedentes) y sus consecuencias (refuerzos o castigos). Su idea fuerza es simple y potente: lo que se refuerza, tiende a repetirse; lo que deja de recibir consecuencias útiles, se debilita.
¿Por qué sigue vigente? Porque es operativo. Cuando una persona llega a consulta con ansiedad, desmotivación o un conflicto de pareja, necesitamos pasos concretos que mejoren su día a día. Aquí el conductismo ofrece un mapa claro: definir conductas objetivo, medir, intervenir, ajustar. En mi práctica en Espacio Izari (Logroño) combino esta precisión con una mirada humanista y gestáltica: no trabajamos “conductas mecánicas”, trabajamos hábitos vivos que dan sentido y alivio. Muchas veces partimos del cuerpo: “¿qué rutina te ayuda a estar un 5% más regulada hoy?” y traducimos esa señal en acciones observables.
Estímulo, respuesta y condicionamiento: el ABC con ejemplos cotidianos
- Antecedente (A): lo que ocurre antes de la conducta.
- Conducta (B): lo que la persona hace (observable).
- Consecuencia (C): lo que pasa después y afecta a la probabilidad de que se repita.
Ejemplo rápido:
A: Notificación del móvil → B: Abro redes “un segundo” → C: Descanso mental breve (refuerzo). Resultado: mañana lo repetiré.
Tabla útil
| Concepto | Definición breve | Ejemplo práctico |
|---|---|---|
| Estímulo | Evento previo que dispara la conducta | Olor a café por la mañana |
| Respuesta | Conducta observable | Preparar café |
| Refuerzo positivo | Añadir algo agradable | Felicitación por llegar puntual |
| Refuerzo negativo | Quitar algo aversivo | Apagar una alarma tras ordenar |
| Castigo | Añadir/retirar para reducir conducta | Multa por aparcar mal |
| Extinción | Retirar el refuerzo que mantenía la conducta | Ignorar peticiones no adecuadas |
En consulta suelo preguntar: “¿Qué refuerza esa conducta sin que te des cuenta?” Porque el refuerzo oculto (por ejemplo, “me evito la incomodidad”) es el que mantiene muchos hábitos.
Refuerzo positivo/negativo y castigo: diferencias y errores frecuentes
- Refuerzo positivo no es “halagos constantes”, es añadir una consecuencia que importa a esa persona (tiempo de calidad, autonomía, descanso).
- Refuerzo negativo no es castigo: significa retirar algo molesto (p. ej., quitar una exigencia cuando se cumple un mínimo razonable).
- Castigo reduce conductas, pero tiene efectos colaterales (miedo, evitación, deterioro del vínculo). Lo uso con mucha prudencia; en la mayoría de casos trabajamos refuerzo diferencial: reforzar lo que sí queremos ver.
Errores típicos que veo en consulta
- Reforzar sin querer la queja (damos mucha atención justo después de la conducta).
- Pedir “cambiar de actitud” sin definir conductas.
- Premiar tarde: el refuerzo llega minutos/horas después y pierde efecto.
- Poner metas gigantes; yo prefiero micro-objetivos que el cuerpo sienta alcanzables.
De Watson a Skinner: historia exprés del conductismo
El conductismo arranca con Watson (1913), proponiendo una psicología basada en lo observable. Pavlov demostró cómo los estímulos pueden asociarse (condicionamiento clásico). Thorndike formuló la Ley del Efecto (las consecuencias moldean la conducta). Skinner consolidó el condicionamiento operante, explicando cómo refuerzos y castigos ajustan la probabilidad de respuesta. Luego llegan los neoconductistas (Hull, Tolman) y, con la “revolución cognitiva”, surgen modelos integrativos que hoy conviven dentro de la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC).
Pavlov y el condicionamiento clásico
Asociamos un estímulo neutro (campana) con uno incondicionado (comida) hasta que el primero provoca la respuesta (salivación). En clínica lo vemos en fobias: la mente asocia un lugar neutro (metro) con una crisis, y el cuerpo responde con alarma.
Thorndike y la Ley del Efecto
Las conductas seguidas de consecuencias satisfactorias se fortalecen. Por eso en educación y familia funciona el refuerzo diferencial: prestar atención extra cuando aparece la conducta que buscamos (por ejemplo, pedir las cosas con tono adecuado).
Skinner y el condicionamiento operante (conductismo radical)
Skinner mostró cómo programas de refuerzo (fijo, variable) moldean conductas complejas. En consulta uso encadenamiento (dividir una habilidad en pasos) y modelado (aproximaciones sucesivas), especialmente con adolescentes.
Conductismo hoy: de la terapia de conducta a las “terceras olas”
El conductismo actual no vive aislado. Convive con procesos cognitivos, emocionales y somáticos. En mi caso, integrar Gestalt y somática me permite escuchar el cuerpo y traducirlo en acciones: respiración funcional, pausas, pactos, rutinas.
Conductismo vs cognitivismo: dónde se encuentran en la TCC
La TCC une dos vías: lo que haces (conducta) y cómo interpretas lo que pasa (cognición). A veces empezamos por el cuerpo y la acción —porque es lo que se puede mover hoy— y las creencias van ajustándose cuando la experiencia confirma que “sí puedo”.
ACT, activación conductual y TDC: por qué funcionan
- Activación conductual: para bajones y desmotivación, planificamos actividades con valor. En mi experiencia, cuando iniciamos con micro-objetivos (“salir 10’ a la luz”) la adherencia sube y el ánimo también.
- ACT (Aceptación y Compromiso): en lugar de pelear con el malestar, clarificamos valores y actuamos en esa dirección.
- TDC (dialéctica conductual): combina validación emocional y cambio conductual; útil cuando hay impulsividad o desregulación.
Del libro a la vida: aplicaciones prácticas en consulta
Ansiedad: exposición amable + hábitos de regulación
En ansiedad, el evitar alivia a corto plazo pero mantiene el problema. Trabajamos exposición gradual + regulación somática. En consulta, suelo proponer un “termómetro de exposición” (0–10) y empezar en un 3–4. En mi caso, si el cuerpo va muy acelerado, primero regulamos (respiración nasal, anclajes sensoriales) y luego exponemos: así la persona aprende que puede permanecer sin colapsar.
Checklist rápido
- Definir 5 situaciones temidas (ordenadas del 1 al 10).
- Diseñar exposiciones de 10–20 min, 3–4 veces/semana.
- Medir ansiedad antes/durante/después.
- Reforzar cada avance con algo significativo (no solo “bien hecho”).
Desmotivación: activación conductual con micro-objetivos
La motivación llega después de la acción. Cuando la desmotivación domina, empiezo por micro-objetivos: tender la cama, 5’ de movimiento, una llamada breve. Anotamos placer y sentido (0–10) para detectar qué refuerza. A la semana, elevamos un 10–15% la dificultad. Esta estrategia, combinada con la re-conexión cuerpo-mente-emoción, devuelve agencia de forma realista.
Pareja: acuerdos de contingencia y refuerzos que importan a ambos
En terapia de pareja, los acuerdos de contingencias funcionan cuando están ligados a conductas observables y refuerzos que de verdad importan. Por ejemplo: “si cumplimos 4 días de cenas sin móviles, el viernes elegimos plan quien peor haya llevado la semana”. En mi consulta, cuidamos el vínculo: no se trata de “premiar como a niños”, sino de cuidar el clima con acciones acordadas y medibles.
Adolescencia: economía de fichas y límites claros
Con adolescentes, una economía de fichas bien diseñada evita castigos difusos y refuerza lo que sí queremos ver: estudiar 30’, avisar al salir, hablar en vez de gritar. Cuando trabajo con familias, cerramos 3–4 conductas objetivo, definimos fichas y canje por privilegios concretos (tiempo de ocio, elegir plan, pequeña compra). Clave: consistencia y tiempos cortos de revisión.
Duelo y perinatal: rutinas conductuales compasivas
En duelo, primero regular el sistema nervioso; después, rutinas conductuales compasivas que sostienen (comer, descansar, pasear, contacto). En perinatal, bajar la teoría a rituales (sueño, piel con piel, pedir soporte) cambia el clima en casa. He visto que pequeñas acciones repetidas anclan la esperanza cuando la cabeza va por libre.
Herramientas clave: análisis funcional ABC, autorregistros y contratos de conducta
- Análisis funcional ABC: define qué pasa, cuándo, con quién, y qué consecuencias lo mantienen. Es la brújula para no perdernos en etiquetas.
- Autorregistros: hojas simples (día/hora, conducta, nivel 0–10, consecuencias). Con adolescentes uso formatos visuales en el móvil.
- Contratos de conducta: acuerdos escritos, conductas claras, frecuencia, criterios de éxito y reforzadores definidos por la persona/familia. Revisamos semanalmente y ajustamos.
Preguntas frecuentes sobre conductismo (FAQ)
¿Refuerzo y castigo son “manipulación”?
El objetivo no es “controlar”, sino apoyar conductas que cuidan de la persona y su entorno. Trabajamos siempre con consentimiento y valores.
¿Cómo hago un ABC en casa?
Describe en una línea: A (qué pasó antes), B (qué hice), C (qué obtuve/evité). Pregunta: “¿Qué consecuencia mantiene esto?”
¿Sirve si tengo ansiedad alta?
Sí, pero con gradualidad y regulación. Exponerse no es forzarse; es aprender a permanecer sin dañarte.
¿En pareja no suena artificial?
Suena concreto. Los acuerdos de contingencia bien diseñados cuidan el vínculo.
¿Economía de fichas = sobornos?
No. Es un sistema claro de expectativas y recompensas acordadas. Transparencia y límites sanos.
¿Qué críticas tiene el conductismo?
Puede quedarse corto si ignora emociones/valores. Por eso lo integro con humanismo/gestalt y somática.
Referencias Bibliográficas
- Baum, W.M. (2005) Understanding behaviorism: Behavior, Culture and Evolution. Blackwell.
- Kantor, J. (1963/1991). La evolución científica de la psicología. México: Trillas.
- Mills, J. A. (2000). Control: A History of Behavioral Psychology. New York University Press.
- Nicoladis, E.; Sturdy, C. B. (2017). How Much of Language Acquisition Does Operant Conditioning Explain?. Frontiers in Psychology. 8: 1918.
- Rachlin, H. (1991) Introduction to modern behaviorism. (3rd edition.) New York: Freeman.
- Skinner, B. F. (1976). About Behaviorism. New York: Random House, Inc.
- Watson, J. B. (1913). Psychology as the behaviorist views it. Psychological Review, 20, 158-177.