Tecnología y Salud Mental: guía práctica desde la consulta (y sin perder el cuerpo)

Mujer practicando respiración consciente mientras consulta una app de bienestar mental en el móvil.

Lo bueno, lo malo y lo útil: cómo nos afecta la tecnología

La tecnología es como la cafeína: bien usada, despierta; mal usada, acelera y nos saca del centro. En consulta veo tres señales de alarma que se repiten: comparación constante, hipervigilancia (notificaciones cada minuto) y pobre higiene del sueño. Con adolescentes esto se multiplica: las pantallas nocturnas suelen ir de la mano de irritabilidad y clases cuesta arriba; lo vemos cada semana.
Si te reconoces en alguno de estos puntos, prueba a observar qué emoción aparece justo después de usar el móvil: ¿culpa, prisa, envidia, vacío? Si el saldo emocional es negativo la mayor parte de los días, el uso no está siendo saludable.

Beneficios reales: acceso, teleterapia, monitorización y comunidad

La otra cara existe y es valiosa. La teleterapia ha permitido que personas con agendas complicadas, o que viven fuera de Logroño, mantengan procesos con continuidad. Las apps de registro de estado de ánimo y sueño ayudan a poner palabras y números donde cuesta explicarse en duelo o ansiedad ligera, por ejemplo. Y sí, hay comunidades online que amortiguan la soledad. En parejas, cuando fijamos límites digitales claros (silenciar notificaciones en cenas, nada de mirar el teléfono al hablar), bajan discusiones por comparación y control.

Cómo elegir herramientas que sumen (y no te pasen factura)

Criterios profesionales: privacidad, evidencia, usabilidad y accesibilidad

Antes de instalar nada, pasa este filtro:

  • Privacidad: ¿qué datos recoge?, ¿puedes exportarlos y borrarlos?
  • Evidencia: ¿la app describe su base (mindfulness, TCC, psicoeducación) y qué puede/no puede prometer?
  • Usabilidad: menos es más; si te hace perderte en menús, la abandonarás.
  • Accesibilidad: texto claro, ajustes de notificaciones, modo oscuro, castellano.
    En mi práctica, mi brújula es cuerpo-mente-emoción: si un wearable me aleja del cuerpo, lo replanteo; si me ayuda a escucharlo, lo uso.

Apps vs. wearables: qué medir y cómo leer los datos sin obsesionarte

  • Qué medir: sueño (tendencias), actividad suave, respiración, estado de ánimo.
  • Cómo leerlo: mira tendencias semanales, no el día suelto. Si una “mala noche” te pone nervioso, recuerda: el objetivo es regular, no perfeccionar. En ansiedad, cuando integro el cuerpo en la intervención (respiración, movimiento), la activación baja antes que con métricas aisladas.

Tabla rápida – herramienta, beneficio, riesgo, pauta

HerramientaBeneficio típicoRiesgo comúnPauta práctica
App de estado de ánimoNombrar y ver patronesRellenar “por cumplir”1 registro/día, 1–2 minutos
Wearable de sueñoTendencias útilesAnsiedad por cifrasValora por semanas
Meditación guiadaEntrada fácil al hábitoExceso de audios5–10 min/mañana, 3 días/semana
Comunidad onlineSentirse acompañada/oComparación socialLista de cuentas “nutritivas” y mutear el resto

Del dato a la calma: protocolos breves para ansiedad y sueño

Rutina de higiene digital en 14 días

Días 1-3: quita notificaciones no esenciales; pantalla en gris.
Días 4-7: 2 “ventanas” de mensajería (p. ej., 13:00 y 19:00).
Días 8-10: regla 1–1–1: una red, una vez al día, 10 minutos.
Días 11-14: cita contigo 30 min sin móvil (paseo, estiramientos).
En parejas, este protocolo funciona si añadimos pacto visible en la nevera: horas sin pantallas compartidas y “palabra freno” cuando alguien se evade con el móvil.

Diario emocional (analógico o app) y micro-hábitos somáticos

En duelo, un diario breve ayuda a nombrar y medir lo que cuesta decir. Propongo: 3 líneas (emoción-pensamiento-cuerpo) y una práctica somática de 2 minutos (exhalación larga, sacudida suave de brazos, estiramiento de cuello). Con adolescentes, incluir 15 min sin pantallas antes de dormir mejora el descanso en pocos días.

Realidad virtual, IA e IoT en clínica: cuándo sí, cuándo no

Exposición en VR para fobias: pasos y contraindicaciones

La exposición graduada puede apoyarse en VR como antesala de la vida real: psicoeducación, escenas seguras, aumento de dificultad , consolidación fuera de la VR. No la recomiendo si hay disociación intensa o dificultad para diferenciar lo virtual de lo real sin supervisión.

Biomarcadores digitales: señales útiles… y límites

Ritmo, sueño, variabilidad cardiaca… orientan, pero no diagnostican. Úsalos para tomas de conciencia y conversaciones clínicas, no para definirse. Si los números te desconectan del cuerpo, volvemos a lo básico: respiración, movimiento y presencia.

Relaciones y pantallas: pareja y familia sin guerras digitales

Pacto de notificaciones y tiempos compartidos en pareja

Tres claves que veo funcionar:

  1. Modo avión en comidas y conversaciones sensibles.
  2. Ventanas para redes (evita el goteo continuo).
  3. Cuentas a dos: lista de contenidos que ambos consideran sanos.
    Cuando las parejas acuerdan estos mínimos, bajan los roces por comparación y control.

Adolescentes y noche: reglas que de verdad se cumplen

  • Cargador fuera del dormitorio.
  • Pantallas off 60 min antes de dormir.
  • Un adulto modela (si tú no puedes, ellos tampoco).
  • Alternativas apuntaladas: lectura ligera, estiramientos, playlist tranquila.

Perinatal y posparto: proteger el vínculo en la era de las redes

Filtros de contenido, descanso y apoyo cercano

El posparto es sensible. Recomiendo filtrar contenidos que disparan comparación, priorizar descanso y apoyo cercano (no solo digital). En perinatal, cuidar la exposición a pantallas ayuda a sostener el vínculo y el humor. Si la tecnología acerca a tu cuerpo y a tu bebé, suma; si te distrae de señales internas, restamos.

¿Online o presencial? Cómo decidir tu formato de terapia

Señales para preferir lo presencial

  • Dificultad para “aterrizar” en el cuerpo.
  • Entornos domésticos ruidosos o poco seguros.
  • Necesidad de trabajo somático más guiado.

Cuándo la teleterapia facilita el proceso

  • Logística complicada o largo desplazamiento hasta consulta.
  • Continuidad en viajes o semanas exigentes.
  • Ansiedad ligera a moderada con buena alianza terapéutica online.

Si estás en Logroño y necesitas acompañamiento, en Espacio Izari trabajamos tanto presencial como online, ajustando el formato a tu momento vital.

Preguntas frecuentes rápidas

¿Mejorar la ansiedad con tecnología?

Sí, si se usa como apoyo (psicoeducación, respiración, registro) y no como sustituto de terapia cuando es necesaria.

¿Qué hago con los datos de mi reloj?

Míralos por tendencias, no por días sueltos; si te generan presión, reduce métricas al mínimo útil.

¿Cómo corto la comparación en redes?

Podar el feed (silenciar/mutar), limitar exposición, y reorientar a cuentas que te nutran de verdad.

Checklist de higiene digital (imprime y marca)

  • Notificaciones no esenciales desactivadas
  • Horario fijo para mensajería/redes
  • 60 min sin pantalla antes de dormir
  • 1 app de registro (no cinco)
  • 2 prácticas somáticas de 2 min/día
  • Modo avión en comidas y conversaciones
  • Cargador fuera del dormitorio (si hay peques/adolescentes)

Conclusión

Tecnología y salud mental no son opuestos: son una relación a diseñar. Cuando ponemos límites claros, elegimos herramientas simples y recordamos que el cuerpo manda, la tecnología pasa de ruido a recurso. Si te resuena y quieres ajustar tu uso con acompañamiento, en Espacio Izari (Logroño) estaré encantada de ayudarte.

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